GUÍA DE RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL Y DISCAPACIDAD DE LA FUNDACIÓN ONCE

ÍNDICE

  1. 1 Prólogos
  2. 2 Introducción
  3. 3 La igualdad de trato y la no discriminación
  4. 4 La integración laboral como elemento de valor
  5. 5 Fomentar la plena accesibilidad
    1. 5.1 Conceptos
    2. 5.2 Cómo empezar
    3. 5.3 Accesibilidad a los entornos
    4. 5.4 La Accesibilidad a productos y servicios
  6. 6 Las relaciones con proveedores y subcontratistas
  7. 7 La acción social
  8. 8 La comunicación como instrumento responsable
  9. 9 Cómo hacer RSE-D
  10. 10 Cuestionario de autodiagnóstico
  11. 11 Pautas de reporte e indicadores de seguimiento de la RSE-D
  12. 12 Glosario de términos
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Fomentar la plena accesibilidad, conceptos

Concepto europeo de Accesibilidad

La accesibilidad es el conjunto de criterios que permite que cualquier entorno, producto o servicio sea respetuoso con la diversidad humana, seguro, saludable, funcional, comprensible y estético.

La Accesibilidad universal

La accesibilidad es la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible.

Diseño para todos: la actividad por la que se concibe o proyecta desde el origen, y siempre que ello sea posible, entornos, procesos, bienes, productos, servicios, objetos, instrumentos, dispositivos o herramientas, de tal forma que puedan ser utilizados por todas las personas, en la mayor extensión posible

Diseñar para que los futuros entornos, productos y servicios sean accesibles, y eliminar las carencias que existan en los actuales, son elementos clave para el desarrollo individual y la participación social de las personas con discapacidad. La carencia de accesibilidad en entornos, productos y servicios se convierte en causa directa y factor clave de discriminación.

Es indudable el papel fundamental que las empresas tienen en este sentido, pero también es obvia la complejidad que, trasladada a la gestión cotidiana de la empresa, puede conllevar adquirir un compromiso de plena accesibilidad.

De ahí que la primera cuestión que hemos de considerar para un eficiente abordaje de la RSE desde el ámbito de la accesibilidad sea que los criterios para alcanzarla, mantenerla y mejorarla deben impregnar de forma transversal todas las actuaciones de la empresa, de la misma forma que, por ejemplo, las impregnan los criterios de calidad. Y, para que esto sea posible, la gestión de la accesibilidad tiene que formar parte de la gestión cotidiana de la empresa.

En España existen 3.847.900 millones de personas con discapacidad; en Europa esta cifra alcanza los 50 millones y una de cada cuatro familias tiene una persona con discapacidad. Ante esta realidad, ¿qué empresa está dispuesta a ignorar este mercado potencial?

Las personas con discapacidad y sus familias como clientes, un mercado a tener en cuenta.

Los entornos, productos o servicios que no sean accesibles serán excluidos del mercado en un futuro próximo, ya que la accesibilidad está muy ligada a los conceptos de calidad y sostenibilidad.

Los entornos, productos y servicios no accesibles carecen de calidad para un porcentaje muy importante de ciudadanos y están considerados poco confortables por la práctica totalidad de los consumidores con discapacidad, además de personas mayores, personas con limitaciones funcionales temporales o niños.

Las infraestructuras a disposición del público que no son accesibles tampoco son sostenibles, ya que la Ley de igualdad de oportunidades establece un período transitorio para que se conviertan en accesibles lo cual se desarrollará en el Real Decreto de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los bienes y servicios a disposición del público.